lunes, mayo 25, 2009

Memorias de los días de la "influenza" de Rossana Reguillo


Rossana Reguillo, antropóloga mexicana, es una observadora atenta y minuciosa de cuanto fenómeno cultural ocurra en su país y también en América Latina. Ha escrito sobre los jóvenes y su futuro; sobre la mara salvatrucha; las culturas urbanas. Ha publicado una decena de libros y es una asidua visitante de los escenarios intelectuales locales. Poco después que surgió la gripe porcina, Reguillo comenzó a publicar sus reflexiones sobre el caso en un blog titulado Diario de la epidemia (http://www.magis.iteso.mx/diariodelaepidemia/). El sitio ha tenido muchas visitas, aportes de Carlos Monsiváis y una importante repercusión a nivel nacional e internacional. Desde Guadalajara, tierra del mariachi y del tequila, donde además se produjo el epicentro del rebrote de la gripe, Reguillo cuenta cómo es vivir con A H1N1 en el aire y en la mente mexicanos.
¿Cómo ha modificado la gripe porcina las relaciones entre los mexicanos en términos corporales, por ejemplo?
En los primeros días fue notable la transformación radical en nuestra manera de estar juntos. Los mexicanos tendemos al contacto constante y a una cercanía con los cuerpos de los otros, que en otros países sería inconcebible. El alerta sanitario recomendó, entre otras cosas: no besar, no saludar con la mano y mantener una distancia de dos metros entre las personas. Al principio se percibía claramente que el miedo al cuerpo del otro marcaba las interacciones en el espacio público, en los mercados, los bancos, el transporte, todos aquellos lugares que siguieron funcionando, en medio de la parálisis generalizada. Recuerdo que a los tres días de declarado el alerta, tuve que ir al supermercado y quedé auténticamente devastada por lo que ahí pude ver y sentir. Cuerpos aterrados de otros cuerpos. Los que no usábamos tapabocas, (barbijos), éramos observados con preocupación y mantenidos a una distancia aún mayor. Sin embargo, pasados los “picos” de la epidemia, ha ido ganando la cultura de fondo y volvemos poco a poco al “apretujadero”. Es importante decir que todo esto ha trastocado muchas cosas: la forma de ver y de vernos, la manera en que percibimos nuestros propios cuerpos y un saber, aún difuso, que marca un cambio en la naturalidad con la que hemos vivido a lo largo de la historia respecto del contacto.
¿Cómo afectó a los mexicanos la decisión argentina de interrumpir los vuelos entre ambos países?
Tema harto complejo y doloroso... Fue sorpresivo para muchos. La decisión del Gobierno argentino, una especie de interrogación dolida con puntos suspensivos, se añadía a todas las catástrofes que estábamos experimentando. Cómo era posible que un país hermano, fundamental en nuestra propia historia, contra todo lo declarado por la OMS, nos hiciera esto: ¡cerrarnos la frontera! Cómo entender que un país al que habíamos acogido con cariño y con generosidad en sus momentos más difíciles: el exilio durante la dictadura, o al que seguimos recibiendo en su emigración económica pese a que nuestra propia realidad es complicada, nos hiciera esto. Lo que puedo decir, por ahora, es que hay mucho “dolor”, mucha “bronca” con la reacción del gobierno y de algunos, los menos, ciudadanos argentinos, que evidenciaron sentimientos discriminatorios enraizados en una cuestión racial y de clase, mezclados con oportunismos electorales y aderezados con miedos apocalípticos.
¿Cuál es su opinión sobre los rumores que circulan en Internet que proponen diversas hipótesis sobre el origen de la enfermedad: que fue creado en un laboratorio, que es un invento del G7 para oxigenar la economía... ?
Ese es un tema que me intriga, al tiempo que me divierte mucho. No es que desestime algunos datos, por ejemplo el hecho de que Mr. Donald Rumsfeld (ex secretario de Defensa de George Bush), sea uno de los principales accionistas de la empresa que fabrica el antiviral Tamiflú. Es un dato. Pero creo que lo de fondo es interrogar qué es lo que significa la proliferación de todas estas teorías complotistas, que como bien señalas, apuntan, casi todas, a una reactivación de una economía colapsada. Quisiera arriesgar la hipótesis de que se trata de una manera “moderna” de desplazar la responsabilidad de todo esto que nos sucede, a fuerzas incontrolables y anónimas. En la antigüedad fueron las fuerzas supraterrenales, los dioses, la naturaleza antropoformizada y dotada de agencia reflexiva (es decir, perversa) y hoy, el pensamiento mágico que todos necesitamos para sobrevivir, acude a los relatos verosímiles para dotar de significado a una realidad que nos desborda. Creo que lo que enfrentamos desde la apabullante emergencia de leyendas urbanas a finales de los atribulados noventa del siglo pasado, es a una crisis de credibilidad de la “política grande”, es decir al espacio ocupado por gobierno, partidos, instituciones y un retorno a contra vía de lo que Weber imaginó, un reencantamiento del mundo por la vía mágica. Me cuesta imaginar el complot mundial, pero sí logro visualizar un gobierno mal preparado y asustado frente a una contingencia que iba a pegar de manera contundente en los sectores más empobrecidos (es decir, la mayoría). Puedo incorporar a mi visión analítica a unos medios de comunicación enamorados de la catástrofe y emocionados por la posibilidad de transmitir en tiempo real. Las cadenas de Internet, son un revival, mejoradísimo, del murmullo silencioso de la tribu, deslumbrada y atemorizada por el poder de decisión de los “ancianos”, su reproducción viral, será otro motivo de los análisis pendientes y por venir.
¿Cómo ha incidido la epidemia en el debate intelectual nacional e internacional?
Creo que a todos nos tomó desprevenidos. Fue muy difícil aislar el análisis pausado de la emergencia verdadera; fue complicado y al hacer una lectura a vuelo de pájaro sobre la respuesta de la intelectualidad, creo que predominó la “prudencia”, una contención que operó de acuerdo a las duras medidas tomadas por el gobierno mexicano. No sé, no tengo aún un mapa claro de esto, pero al repensar en las respuestas intelectuales internacionales, tengo la impresión de que ganó la inexperiencia y el temor al virus. No he leído aún la pieza intelectual que haya sido capaz de desestabilizar la lectura epidemiológica y sanitaria del asunto. El territorio microscópico es complicado, aunque sus efectos se hagan sentir en el plano de lo sociopolítico. De lo que estoy convencida es de que el episodio del A H1N1 abre un nuevo capítulo en la geopolítica de nuestros miedos contemporáneos.
¿Ya se convive con la gripe de un modo más natural o todavía quedan importantes medidas de precaución que la gente cumple obedientemente?
Hay de todo. Obsesiones sanitarias y atemorizadas que marcan pautas de interacción; pero creo que la influenza humana (el nombre importa), ha pasado a incorporarse a nuestro repertorio de riesgos. Es pronto aún para decirlo, hay localidades en México que recién el día 18 de mayo, han empezado a restablecer la normalidad. No sé si todo esto alude a “cumplir obedientemente” o la incertidumbre que genera el no saber a ciencia cierta contra qué estás peleando, por lo tanto y mientras tanto, parece decir el comportamiento colectivo, seamos prudentes. Creo que a contravía de la ya clásica película, el tema de la saga que en México vivimos, sería: ¡lo que la influenza nos dejó!
¿Qué ha pasado con los principales problemas de México, en el orden de lo político, económico, social...? ¿Pasaron a un lejano segundo plano?
Sí. Durante los quince días que duró el pico del alerta sanitaria, de la contingencia, no hubo espacio para nuestros problemas “endémicos” y habituales. Aunque la crisis económica, el narcotráfico y sus ejecutados y decapitados, no hicieron caso de la “cuarentena”, parecía como si el país estuviera dominado monotemáticamente por un solo asunto. Pero fue un espejismo. Una vez que se empezó a recuperar la normalidad, fue evidente que la temporada electoral (elecciones intermedias del 2010), el narco y la crisis económica, estaban ahí, cubiertos con cubrebocas, prestos a desenmascararse una vez que la ceguera blanca, parafraseando a José Saramago, pasó.
¿Cómo ha sido la experiencia de armar y escribir diariamente este blog? ¿Cómo evalúa la repercusión que ha tenido?
La experiencia ha sido tan fascinante como agotadora. He aprendido mucho y el blog ha sido un taller acelerado de investigación. Me cuestiona el hecho de salir a la intemperie, los académicos solemos atrincherarnos en la certeza que nos da el largo plazo. Y esta experiencia ha supuesto arriesgar-me, en un territorio de reflexión cotidiana que se alimenta en doble vía, de un lado, lo ya acumulado y de otro, el vértigo del acontecer. Creo que ha sido políticamente eficaz, ha cumplido una función en tiempos complicados y me ha permitido estar cerca de las reflexiones y preocupaciones de gente concreta, con cuerpos concretos y temores concretos. Creo que todos los dispositivos comunicativos tienen un ciclo, considero que el “diario de la epidemia”, emerge del compromiso universitario y personal de salir a campo abierto, en una especie de guerrilla semiótica, con vocación de producir reflexividad, es decir, propiciar la reflexión en torno del pensamiento que piensa y armar un dispositivo, que no por menor, sea capaz de inscribirse en un debate global que este virus ha demostrado más que urgente. Este blog desaparecerá, así es la política viral, creo. Y retornará en otro momento y ojalá que bajo otras circunstancias, por ejemplo cuando se declare un brote de epidemia democrática y de sensatez. Estamos asustados aún, y el blog ha sido un dispositivo de exorcismo tecnológico.
Héctor Pavón, Revista Ñ

viernes, mayo 22, 2009

Dice Erika Palomino en su sitio que:..


...Amy Winehouse prepara linha de roupas inspirada em seu guarda-roupa

Amy Winehouse vai criar uma linha de roupas para a marca inglesa PPQ, com uma série de peças inspiradas no seu guarda-roupa.

"Já tivemos várias conversas e estamos no primeiro estágio do projeto. Ela vai se envolver diretamente no processo criativo", explica Amy Molyneaux, um dos donos da empresa.

Ainda sem data de lançamento, a linha será vendida somente no site da marca.




miércoles, mayo 20, 2009

Temblor minero, reacción social




Llega humo desde la Cordillera. Humo de nuevos emprendimientos que buscan riquezas en lo profundo de la montaña. Humo de quienes no están de acuerdo con las metodologías de explotación y sus consecuencias en el medio ambiente de la región. A lo largo de los Andes se multiplican las explotaciones empresariales de minas a cielo abierto y, simultáneamente, se multiplican los movimientos sociales que protestan contra iniciativas como las que sostienen esa explotación.
“Aunque con diferente alcance y envergadura, tres parecen ser los ‘modelos de desarrollo’ que caracterizan la Argentina contemporánea: el modelo agrario, el industrial y el extractivo-exportador”, sostienen en el prólogo de su nuevo y polémico libro Minería transnacional, narrativas del desarrollo y resistencias sociales (Biblos), que compilaron las investigadoras Maristella Svampa y Mirta Antonelli (ver entrevista). Ese modelo extractivo-exportador es el que se está desarrollando en el horizonte andino y que las autoras analizan en este libro que contiene textos de investigadores provenientes de las universidades de Córdoba, Catamarca, General Sarmiento y la UBA.
En nuestro país hay más de 15 emprendimientos mineros, entre obras y proyectos, que buscan oro, plata, cobre, estaño, plomo, cinc, hierro y potasio, entre otras riquezas escondidas. Las autoras explican que en la actualidad, los metales, cada vez más escasos, se encuentran en estado de diseminación y sólo pueden ser extraídos a través de nuevas tecnologías, luego de producir grandes voladuras de montañas por dinamitación, a partir de la utilización de sustancias químicas (cianuro, ácido sulfúrico, mercurio, entre otros) para disolver (lixiviar) los metales del mineral que lo contiene. En el libro, Vienen por el oro, vienen por todo, J. Rodríguez Pardo, sostiene que durante la explotación, “para apropiarse de los minerales y concentrarlos la minera debe primero producir la voladura de extraordinarias cantidades de suelo, montañas enteras que son convertidas en rocas y luego trituradas hasta alcanzar medidas ínfimas, para posteriormente aplicárseles una sopa de sustancias químicas licuadas con gigantescas cantidades de agua, que logran separar y capturar los metales del resto de la roca (proceso de lixiviación). Las sustancias químicas empleadas son cianuro, mercurio, ácido sulfúrico y otras sustancias tóxicas, acumulativas y persistentes, de alto impacto en la salud de las personas y el medio ambiente”.
La explicación técnica argumenta que a causa de la escasez y su estado de diseminación, cuanto más baja es la ley de mineral (la concentración de oro, plata, cobre, etc, presente en las rocas y en el material mineralizado de un yacimiento) mayor es la cantidad de explosivos y volúmenes de agua que se requiere. Por eso se utilizan miles de litros de agua dulce por minuto, generalmente extraída de los ríos cercanos, los glaciares y los acuíferos. En el capítulo sobre la Minera Alumbrera, el politólogo Horacio Machado Aráoz, dice que esa empresa obtuvo del gobierno de Catamarca un permiso de extracción de 1.200 litros de agua por segundo (alrededor de 100 millones de litros por día) que obtiene de una reserva natural de agua fósil cercana.
Mirta Antonelli, en su artículo “Minería transnacional y dispositivos de intervención en la cultura” sostiene que este tipo de actividad puede considerarse una “formación discursiva biopolítica que, en el dominio de la cultura, enlaza seguridad, territorio y población. La megaminería se funda en una provocativa particularidad: la autoinhibición del propio Estado Nacional para disponer de su territorio, de su soberanía. El mapa de esta megaminería corresponde entonces al de una supranación, cuyo territorio resulta de la desapropiación del lazo que lo unía a la soberanía y que ha instituido, desde el cuerpo normativo minero de los 90, la figura del superficiario ante el beneficiario del subsuelo. Así, el Estado no puede sino ser socio de la desapropiación, en una posición asimétrica de cesión, no sólo de territorio sino de recursos y aparatos estatales, según leyes producidas a escala de los intereses corporativos”.
La ecología política
La Universidad Jesuita de Guadalajara presenta una definición de la llamada ecología política. Dice que el propósito es analizar la forma en que los problemas ambientales, que tradicionalmente han sido temas propios de las ciencias naturales, se están convirtiendo en asuntos de profunda preocupación social (calentamiento global, contaminación del agua, modificaciones genéticas de alimentos, etc.) incorporándose cada vez más a las agendas de la vida política. Allí agrega que una de las grandes líneas de trabajo de la Ecología Política es el estudio de los conflictos sociales que surgen cuando diversos grupos se disputan el aprovechamiento, control, distribución y conservación de bienes ecológicos como son el agua, las fuentes de energía, bosques y tierras.
Las autoras prefieren hablar de ecología popular. De todos modos, es una tendencia política en plena formación que superó los planteos del pasado que estaban más cercanos al reclamo de consumidores que de los que hoy plantean políticas diferentes y un claro enfrentamiento con el discurso de la libertad de mercado. Aquí es donde la figura de los movimientos sociales cobra importancia dado que la ecología como bandera de los partidos verdes no ha marcado huellas sino que ha sido simplemente una etapa ya pasada.
Las autoras del libro explican que los nuevos movimientos contra la minería a cielo abierto son conscientes de que han sido arrojados a un campo de difícil disputa y de posiciones claramente asimétricas, en el cual los adversarios van consolidando cada vez más una densa trama articulada, con efectos multiplicadores y complejos. Los movimientos han surgido en todo el continente americano. A partir de 1999, desde Guatemala, pasando por Ecuador y Perú, y llegando hasta nuestro país se han originado resistencias, movilizaciones campesinas y asambleas de autoconvocados frente a la expansión de grandes proyectos mineros que amenazan con deteriorar las condiciones y la calidad de vida de las poblaciones. En muchos casos lo que se pone en juego es la supervivencia humana que debe luchar con la idea desesperada de mantener un empleo.
En 1997, la provincia de Catamarca fue el escenario donde nació el proyecto La Alumbrera. En 2002, en Esquel, se realizaba la primera asamblea de autoconvocados contra la minera canadiense Meridian Gold. Un año después, a través de una asamblea multisectorial, los pobladores llamaron a una consulta popular que en marzo de 2003 votó masivamente por el “No a la mina” y provocó la primera ley provincial de prohibición de este tipo de actividad. El 81% de los que votaron lo hicieron por el No. Fue así como los habitantes que veían en las mineras una amenaza concreta a la calidad de sus vidas devinieron activistas. Un guía de montaña, miembro de la asamblea de Tunuyán dice: “Nos hicimos ambientalistas por obligación”.
Esquel tuvo un efecto multiplicador en los casos de otras regiones y movimientos. Svampa, Marian Sola Alvarez y Lorena Bottaro aclaran cuál fue el papel de Esquel: “Si bien el ‘efecto Esquel’ fue altamente beneficioso en todo el país en términos de multiplicación de las resistencias, también lo es el hecho de que la exitosa experiencia, que sorprendió a las compañías mineras, produjo el posterior reacomodamiento de organismos nacionales, gobiernos provinciales y de las propias empresas transnacionales, que multiplicaron sus intervenciones en defensa de este tipo de minería y comenzaron a ensayar nuevas estrategias de ‘disuasión’”.
El humo no se ha disipado. Por el contrario surgen nuevas fogatas de protestas y de nuevas mineras.


Héctor Pavón
Revista Ñ

martes, mayo 19, 2009

El sueño indígena de la tierra propia en el Amazonas




Un trabajo del brasileño Alfredo Wagner indaga en la posesión de la tierra en el Amazonas. Allí quedan aún 22 grupos indígenas sin contacto con el mundo “civilizado”.

Quedan huellas profundas e imposibles de obviar de la esclavitud en Brasil. Es el rastro vivo de los esclavos llegados durante cuatro siglos como una de los mayores y más rentables actividades de los negociantes europeos. El presente pone sobre la mesa los conflictos actuales radicados en la ocupación de la tierra como ese objeto de pertenencia cultural en todas sus dimensiones.
Esa situación histórica que presenta aristas identitarias de las más variadas e inimaginables fue uno de los temas que se abordaron en la “Jornada de pueblos y comunidades tradicionales de Brasil y Argentina” que organizó recientemente la Fundación Centro de Estudios Brasileros (FUNCEB). Allí participó Alfredo Wagner Berno de Almeida, doctor en antropología por el Museo Nacional de Brasil-UFRJ, quien es actualmente profesor en el Programa de Posgrado de la Universidad Estadual do Amazonas, Manaos. Entre otras actividades de esas jornadas aquí presentó su libro Tierras tradicionalmente ocupadas (Teseo-FUNCEB-UNTREF). Una síntesis de una multiplicidad de situaciones referidas a los procesos de territorialización en todo el país, pero especialmente en la zona del Amazonas donde hoy viven 35 millones de habitantes que hablan 180 lenguas indígenas.
Wagner sostiene que en las últimas dos décadas se evidenciaron nuevos patrones de relación política en el campo y en la ciudad. Una de esas consecuencias, dice el antropólogo, es que los movimientos sociales en el campo, que desde 1970 vienen consolidándose fuera de los marcos tradicionales del control clientelístico y teniendo en los Sindicatos de Trabajadores y Trabajadoras Rurales una de sus mayores expresiones, conocen, desde 1988/1989, ciertos desdoblamientos cuyas formas de asociación y lucha escapan al sentido estricto de una entidad sindical, incorporando factores étnicos, elementos de conciencia ecológica y criterios de género y de autodefinición colectiva que compiten para relativizar las divisiones político administrativas y la manera convencional de pautar y de remitir demandas a los poderes públicos.
La expresión “tierras tradicionalmente ocupadas”, que da título al libro de Wagner, expresa una diversidad de formas de existencia colectiva de diferentes pueblos y grupos sociales en sus relaciones con los recursos de la naturaleza. El hecho de que los poderes públicos hablen de “poblaciones tradicionales” no implica un acatamiento absoluto de las reivindicaciones sociales ni tampoco una resolución de los conflictos y tensiones en torno de las formas de apropiación y de uso común de los recursos naturales.
Las tierras indígenas han sido definidas como bienes del país y han sido destinadas como posesión permanente de los indígenas. Esto evidencia una situación de tutela y se distingue, por lo tanto, de las tierras de comunidades remanentes de quilombos, que se reconocen en la Constitución de 1988 como de propiedad definitiva de los quilombolas. La palabra quilombo tiene origen en la lengua banto y se entiende como: habitación, campamento, floresta y guerrero. En la región central de la Bacia do Congo, significa “lugar para estar con Dios”. El quilombo reconstruyó, en Brasil, una organización territorial de origen africana y funcionó como una verdadera válvula de escape para diluir la violencia de la esclavitud. Las quilombolas, se consideran remanentes de las comunidades de los quilombos, al quilombo contemporáneo está asociada una interpretación más amplia: la resistencia del territorio étnico capaz de organizarse y reproducir su cultura y forma particular de vivir, inclusive en un espacio geográfico de condiciones difíciles.
“Ahora nos estamos volviendo muy conocidos, yo trabajo hace más de 40 años aquí y la gente nunca se interesó. Ahora me invitan a todas partes. Antes en el litoral no había una conciencia ambiental como la hay ahora, por ejemplo en el tema de la deforestación en Brasil. Hoy hay una conciencia nacional en contra de la tala; de defensa de la selva tropical”, dice Wagner.
En la profunda Amazonia hay por lo menos 22 grupos indígenas que jamás han tenido contacto con el mundo que suele ser calificado como “civilización”. La política de especialistas como Wagner es no contactarlos, que permanezcan aislados. Uno de los trabajos más interesantes en los que ha participado Wagner fue la “Nova cartografia social da Amazônia”. Allí personas de diferentes etnias y pueblos diseñaron un mapa del territorio con trazados desconocidos. Primero, se entrenó expedicionarios en el uso de tecnología “para producir una autocartografía y relevar todo lo que consideran importante de su cultura, para constituirse como grupo”. Señala el antropólogo: “Son muchos mapas: de cada grupo tiene peculiaridades específicas, con todos los elementos de la naturaleza. Es una oportunidad nueva para nosotros. Están surgiendo más quilombolas, quebradeiras del coco babaçu, un movimiento de 400.000 mujeres que se organizan quebrando el coco de la palma para obtener un aceite vegetal que se envía a Europa para cosméticos. Cada grupo hace su mapa y produce su representación cultural”.
Héctor Pavón

Las voces de Chávez




El discurso del presidente venezolano expone voces históricas que utiliza de acuerdo con cada situación. Un análisis de su discurso las pone al descubierto.

Cómo y de qué se compone el discurso de Hugo Chávez? ¿De qué otras voces se nutre esa voz que convoca multitudes, hipnotiza y seduce a hombres y mujeres, y que también provoca reacciones viscerales a casi media Venezuela?
Esa voz altisonante que viene de la orilla caribeña se ha hecho conocida en todo el mundo con un discurso que puede parecer emotivo y alejado de toda premisa fría y previamente redactada pero que sin embargo, responde a una estrategia, representa a un colectivo histórico y masivo y recurre a las figuras más insólitas para hablar de la vida política venezolana. De este modo, Elvira Narvaja de Arnoux, directora del Instituto de Lingüística y la Maestría en Análisis del Discurso de la UBA, explica en El discurso latinoamericanista de Hugo Chávez (Biblos) las bases y fundamentos de la palabra del líder socialista venezolano.
“En el análisis de la discursividad de Chávez convocamos reflexiones teóricas diversas pero a lo que volvíamos permanentemente era al pensamiento bajtiniano. Su comprensión de la irrupción de lo popular en la cultura letrada, con la erosión de los formatos instituidos, y su vínculo con las transformaciones sociales en marcha fue un marco y un estímulo para la lectura de los textos de Chávez”, dice Arnoux en las conclusiones de su investigación.
Según su trabajo, la fuerza de la palabra de Chávez se inscribe en la matriz discursiva conformada en la etapa de las guerras de independencia y en los momentos iniciales de organización de los primeros Estados nacionales hispanoamericanos y la actualiza respondiendo a las transformaciones sociales operadas y a los requerimientos de la integración regional sudamericana en marcha.
En sus alocuciones, Chávez se muestra como parte del pueblo y se presenta un alguien que lo engloba: “Porque Chávez no es Chávez. Chávez es el pueblo venezolano. Vuelvo a recordar al gran Gaitán (político colombiano asesinado que pugnaba por la creación de la Gran Colombia, unión entre Venezuela y su país) cuando dijo lo que yo de vez en cuando repito, desde que me di cuenta, desde que siento en el alma aquello mismo que dijo Gaitán un día: ‘Yo no soy yo, yo soy un pueblo’. El discurso poético –explica la lingüista– hace posible sostener en primera persona la negación de la identidad individual y asumirse como un sujeto colectivo.
Y en su discurso, que muchas veces adopta el tono de barricada aparecen los enemigos, los nuevos, los viejos, los de siempre. Los responsables de la traición son señalados con insistencia, explica Arnoux: “las oligarquías nativas que le quitaron a Bolívar la patria. La muerte final del padre es, simbólicamente, la muerte de la patria y cada intento de retomar el camino de Bolívar, el camino de la independencia, activa la alianza asesina –las elites y el imperialismo–, la mano que pasa a ser garra”.
En sus invocaciones, en sus citas argumentales, el presidente venezolano usa recursos sorprendentes: “La Biblia lo señala en el Eclesiastés: ‘Todo lo que va a ocurrir debajo del sol tiene su hora’. Hagamos de ésta la hora, de una vez y para siempre. ¡Salvemos al mundo!” Con estos recursos el discurso político adquiere características místicas, religiosas y Chávez se ubica como el sacerdote.
Otro punto fuerte en sus palabras es la interpelación directa hacia alguien que se encuentra presente o a quien le está enviando un mensaje con el país como audiencia: “Por eso yo decía, señor Cardenal, con todo mi respeto, que yo no puedo entender la posición de la Iglesia Católica, o al menos de la jerarquía de la Iglesia Católica al respecto. El Estado respeta a la Iglesia. La Iglesia debe respetar al Estado.” Y a continuación: “¿Saben ustedes, señores diputados, lo que le pasó a Ananías?, ¿Chiche Manaure? Ya te voy a contar, Chiche. A lo mejor tú le haces una canción a esto”. Del cardenal a los diputados, de allí a un canto popular. Chávez neutraliza a opositores y díscolos y de paso advierte a los propios.
En sus enunciaciones colectivas aparecen proverbios, máximas, dichos, sentencias, relatos bíblicos, fragmentos de discursos de las ciencias sociales, discurso político de barricada... De todo ello echa mano a la hora de convencer a su público. Quienes lo conocen, le reconocen a Chávez la capacidad ilimitada de adquirir conocimientos, como si en la actualidad tratara de recuperar la formación cultural que los cuarteles le omitieron.
El discurso de Chávez esconde y exhibe otras voces. De acuerdo al escenario, al público, a quien quiera hacerle llegar un mensaje, va a invocar para tomar letra y argumento de personajes como el Che Guevara, Omar Torrijos, Juan Velasco Alvarado, Fidel Castro, José Gervasio Artigas, José de San Martín, Bernardo O’Higgins, Emiliano Zapata, Pancho Villa, Augusto César Sandino, o Túpac Amaru, entre muchos otros. Arnoux concluye: “Todos estos trayectos incidieron en nuestra escritura, donde conviven diversas voces y distintos enunciadores: el educador preocupado por poner a sus estudiantes en contacto con un universo teórico amplio, el militante conmovido por encontrar a un compañero de ruta que lo ayuda a “hacer memoria” y el lector apasionado de las ciencias sociales, con rasgos de autodidacto, que va de vacilaciones a afirmaciones tajantes y repetidas”.

martes, mayo 12, 2009

Imágenes de la gripe porcina




Lo publica Rossana Reguillo en http://www.magis.iteso.mx/diariodelaepidemia/

lunes, mayo 11, 2009

Blog de Rossana Reguillo

Por favor, no dejen de leer el muy interesante blog de la antropóloga mexicana Rossana Reguillo sobre la gripe porcina.
Se trata de una serie de crónicas que arman un "Diario de la epidemia" que expone con inteligencia la situación que vive México y el papel que están jugando distintos actores políticos y sociales.
Aquí unas palabras del diario

Crónica, día 13)



Hoy volvimos a clases después de casi dos semanas de suspensión forzada, para mi sorpresa y la de algunos de mis colegas, los estudiantes no parecían en absoluto atemorizados y pese al severo “instructivo” sanitario que nos fue entregado (incluidos botes de gel antibacterial, líquidos y trapos para la limpieza constante de superficies), que insiste en aquello de no besar y no abrazar, lo que vi, fueron jóvenes en plena normalidad, sonrientes y efusivos con sus cuerpos. En lo que caminé de mi oficina, a mi salón de clases, recibí no menos de 20 besos y una proporción similar de abrazos. Así que si él A H1N1, anda rondando los pasillos y járdines, encontrará un gran caldo de cultivo en nuestros afectos (nuestro himno nacional podría “mutar” temporalmente e introducir un nuevo estribillo: en vez de “un soldado en cada hijo te dio”, bastante bélica, podríamos cantar –de pié y con la formalidad que nos caracteriza-, “un virus en cada abrazo te dio”). Celebré la ausencia de miedo y a diferencia de lo que muestran insistentemente, reiterativamente las fotografías de los periódicos, hoy tuve la impresión en mis andanzas por la ciudad, de que “los raros” eran los que usaban tapabocas. Y no es que haya que bajar la guardia y tampoco que las noticias sean muy alentadoras (se confirman casos cada día), quizás lo que sucede, es que la fuerza de lo cotidiano nos lleva a desafiar el riesgo a fin de preservar una mínima franja de certezas. Nadie puede vivir en puntos suspensivos por demasiado tiempo.

Curso de periodismo de investigación


Hola
Mañana, 11 de mayo comienzan a dictarse 15 cursos de Periodismo.com. Uno de ellos es el de periodismo de investigación que lo dicta en forma on line quien les escribe.
Quienes estén interesados no duden en visitar la página para informarse mejor. Es: www.periodismo.net
Los espero.
Héctor Pavón