miércoles, enero 16, 2008
martes, enero 15, 2008
jueves, enero 10, 2008
martes, enero 08, 2008
Radiohead
A film with Radiohead in it made for New Year's Eve, 2007. Features every song on their new album IN RAINBOWS, the "physical manifestation" out now in stores.
miércoles, enero 02, 2008
Houellebecq dice que no es posible llegar a ser un adulto...
Resopla. Michel Houellebecq resopla cuando escucha una pregunta que no le interesa o que lo obliga a pensar. Da pitadas largas para pensar y cuando el humo se desparrama susurra unas palabras. Pocas. Pero pueden sonar como mazazos en el silencio de una soleada suite cinco estrellas o como un interrogante indefinido. Hubo una primera cita con el autor en la que no se sentía preparado para hablar. Cansancio, ganas de tomar una ducha, disfrutar vinos argentinos en bata, eran excusas más fuertes para posponer la entrevista. Hubo fotos de Houellebecq en bata envuelto en su propio humo. Pero esas imágenes, y la cámara digital que las había resguardado, se las llevó un arrebatador de 9 de Julio y Córdoba de las manos del fotógrafo. Hubo una segunda sesión de fotos que lo encontró bañado y con ropa de calle parisina. El estado de relax perdido y la costumbre de responder breve y susurrante intacta. Houellebecq es una persona difícil. Dicen. En todo caso es un escritor que habla poco y escribe mucho y tiene multitudes de lectores fans en todo el mundo. Aquí también. Por eso hizo un vuelo rasante por Buenos Aires invitado por la Embajada de Francia para dar una conferencia en la Alianza Francesa y conceder esta entrevista (por momentos enigmática) en exclusiva donde dice que la imagen de escritor polémico y provocador es un invento de los medios. Confiesa en voz muy baja que conserva una sana distancia con la tristeza y que por eso no quiere hablar de alguien que perdió en París. Como ya ha escrito mucho hoy se jacta de no estar haciéndolo. Espera la aparición del próximo disco de Carla Bruni, hoy novia de Sarkozy, donde ella va a cantar un poema suyo.
--Usted habló en su conferencia sobre el dominio estadounidense mundial. ¿Cuál es el ejemplo más curioso, más sorprendente de esa omnipresencia?
--Lo más sorprendente para mí es que los medios franceses se interesen tanto en el cine norteamericano y en toda la cultura de ese país. Tengo la impresión de que es así en muchos lugares.
--¿Hay algo que se le pueda agradecer a la cultura de Estados Unidos?
--No mucho. O sí. A ver, los Beatles... son ingleses, Pink Floyd... también; Neil Young... es canadiense; Jimmy Hendrix... si; es estadounidense; Apple Macintosh... también. No sé qué más se puede agregar a esta lista. Puede ser Kurt Vonnegut, Spielberg, David Lynch... no más.
--¿Se puede hacer algo para balancear esta situación de dominación unilateral?
--Depende del sector cultural, en la canción no, es difícil. El cine italiano y el español casi han desaparecido. El francés no. El problema es que el dinero sirve efectivamente para producir un tipo de cine muy diferente.
--Para escribir La posibilidad de una isla se relacionó con el movimiento raeliano. ¿Cómo fue la experiencia de trabajar con una secta que dice haber clonado personas y tenido contactos conextraterrestres?
--El problema fue que nunca pude pasar desapercibido en las reuniones a las que asistí. Fui a cursos de la secta pero no funcionó porque soy famoso y me reconocieron. Pero de todos modos estuvo muy bien, sin problemas, nada grave. --En Plataforma, usted plantea una pregunta: ¿Cuándo se llega a ser adulto? ¿Tiene hoy una respuesta a esta pregunta?
--Sí, es bastante claro. Podemos decir que uno es un chico definitivamente, es verdad. Uno nunca llega a ser adulto.
--¿Nunca?
--Nunca.
--Hablemos de otros padres... Para usted, ¿Dios ha muerto o nunca existió?
--No, nunca existió.
--Entonces, esa idea nietzschiana, de la muerte de Dios, para usted...
--Ah, sí, eso es brillante. Pero Dios no es una idea, no quiere decir nada... --Dostoievsky retomó esta proposición y dijo que si Dios no existe, todo está permitido. ¿Está de acuerdo?
--Sí, pero no me gusta Dostoievsky. La moral no tiene nada que ver con Dios. --Y, ¿cuál cree que es la función de la religión en la sociedad?
--Depende mucho de la religión... La religión no tiene como objetivo la vida terrenal en general ni la de los jóvenes ni la de la comunidad en particular, siempre habla de un futuro pero lejano.
--Pero no siempre se trata de una cuestión religiosa, también se habla de un retorno al mundo de lo sagrado y espiritual...
--En general, las religiones no son muy convincentes. La gente trata de hacer descubrimientos eruditos y las religiones tratan, pero no pueden responder nada. --¿Y usted cree en algo?
--En muchas cosas. En la existencia del bien y del mal, yo pienso siempre en términos maniqueos y en ellos sí creo.
--Usted es ateo.
--Sí.
--¿Es peligroso ser ateo para los demás?
--Sí, es una consecuencia para la sociedad, pero no es un género de problemas que se puedan tratar socialmente. No se puede forzar a creer. Pascal resolvió a su manera el tema: la única solución es simular que uno cree. Y considero a Pascal una persona inteligente. Pero esa salida no funciona.
--Michel Onfray dijo que en los tres monoteísmos no hay lugar para la mujer, que son religiones sólo para los hombres.
--Sí, no es disparatado. Hay que reconocer que el catolicismo se representa con imágenes chocantes pero también muestra a la Virgen María, María Magdalena. Implica entonces ciertas figuras posibles de modificar que son parte de una estrategia. Debemos destacar que en la religión católica hay figuras de mujeres, mientras que en el judaísmo o en el Islam no hay un lugar para la mujer. Son estrategias.
--Para muchos el psicoanálisis en Francia o en la Argentina es considerado una religión. ¿Para usted es así?
--No. Hay quienes quieren que el psicoanálisis desaparezca porque la consecuencia es entonces recetar medicamentos, y está comprobado que los tratamientos medicinales de trastornos psíquicos no pudieron reemplazar el psicoanálisis. Es increíble que los franceses consuman tantos medicamentos contra los problemas mentales. No sé si el psicoanálisis es bueno o malo. El psicoanálisis surge en una época muy extraña, plasmada efectivamente por la represión sexual o de las normas puritanas, las enfermedades típicas, la histeria. Pero no es el caso ahora, la sexualidad no tiene nada de vergonzoso, al contrario. La enfermedad típica contemporánea es la depresión. Y la verdad es que el psicoanálisis nunca estuvo bien preparado para combatir la depresión. Los franceses ponen atención en un montón de cosas, y el psicoanálisis nunca fue reconocido del todo.
--Usted ha hecho un paralelismo entre el deseo sexual y el capitalismo, ¿en qué consiste?
--La sexualidad es un sistema de jerarquía social. Como escribí en Ampliación del campo de batalla creo que en un sistema económico perfectamente liberal, algunos acumulan considerables fortunas; otros se hunden en el paro y la miseria. En un sistema sexual perfectamente liberal, algunos tienen una vida erótica variada y excitante; otros se ven reducidos a la masturbación y a la soledad.
--¿Usted es un intelectual?
--No. No tengo una formación estructurada, ni técnica. Un intelectual es el que tiene una cultura estructurada, en psicología, sociología, filosofía y luego hacen exposiciones, disertaciones, cosas que yo nunca hice. Vienen de la universidad. La excelencia intelectual en Francia pasa por una formación particular. Muchos hacen el camino clásico por la Ecole normal. De allí salen los intelectuales franceses. Yo no formo parte de ese grupo.
--Pero usted suele hablar de temas complejos, de religión, de cultura... elabora ideas, ¿eso no lo convierte en un intelectual?
--Eso es una cuestión de los periodistas, una clasificación. Hablan del vocabulario que utilizo, de la estructura de las frases, cosas como esa, mientras que los lectores comunes se interesan por los personajes de mis novelas. Un intelectual se legitima por las ideas, pero es la formación del receptor la que lo construye verdaderamente.
--¿Reconoce a alguien como intelectual, a quien lea con placer y respete actualmente?
--Sí, el filósofo Alain Finkielkraut es alguien interesante. No puedo decir que lea muchos libros de intelectuales de hoy. Christopher Lasch también me parece muy interesante, un estadounidense que escribió La cultura del narcisismo. También leo sociología de tanto en tanto. Por ejemplo, para Plataforma, leí un libro de sociología. Lo que me gusta mucho son los trabajos sobre la vida cotidiana.
--¿Son necesarios los intelectuales?
--¿Quién es necesario...? Esa es la pregunta. Hay países que los necesitan, pero no es una necesidad absoluta. No. Hay gente que tiene una vida más interesante. No son necesarios exactamente. Diría que es más necesaria la ficción y por suerte siempre habrá ficción...
--Muchos sostienen que la ficción ha muerto...
--Es una locura. La ficción es inmanente a los individuos. No se puede vivir sin ficción.
--¿Para usted, palabras como utopía o revolución tienen un sentido especial?
--Utopía sí, es una palabra peligrosa. Y hay utopías espantosas. Y revolución tiene un sentido. Existe. Pero no es gran cosa.
--¿Y qué sentimientos, acuerdos y desacuerdos le ha despertado el ideario de Mayo del 68?
--Las personas que hicieron Mayo del 68 eran marxistas revolucionarios, trotskistas, no exactamente maoístas. Entonces, eso no era un pensamiento porque no tenía un trasfondo que lo convirtiera en algo permanente, durable en el tiempo. Eran algunos izquierdistas que terminaron haciendo un partido y esto derivó en una cosa poco interesante nada durable. No pasó nada, no tuvo un impacto durable. Está en el pasado.
--¿Extraña el pasado?
--No tanto. No soy nostálgico.
--Y este mundo, ¿es en el que usted deseaba vivir cuando era joven?
--Para nada.
--¿Le hubiera gustado vivir en otra época?
--Sí. Pienso que en Francia me hubiera gustado vivir en la Belle Epoque. Debe haber sido realmente agradable. Un país seguro de sí mismo sobre las ventajas del progreso. Luego hay un tiempo que se vuelve horrible. La Primera Guerra Mundial fue un tiempo de tragedia. Pienso que la Belle Epoque fue, efectivamente eso: Belle Epoque.
--¿Cuál es su goce preferido: sexo, cocina, drogas, vinos?
--El sexo es lo mejor, sí. Y no sólo es un placer, es algo conmovedor. La cocina también pero no hay comparación posible.
--Usted habló en su conferencia sobre el dominio estadounidense mundial. ¿Cuál es el ejemplo más curioso, más sorprendente de esa omnipresencia?
--Lo más sorprendente para mí es que los medios franceses se interesen tanto en el cine norteamericano y en toda la cultura de ese país. Tengo la impresión de que es así en muchos lugares.
--¿Hay algo que se le pueda agradecer a la cultura de Estados Unidos?
--No mucho. O sí. A ver, los Beatles... son ingleses, Pink Floyd... también; Neil Young... es canadiense; Jimmy Hendrix... si; es estadounidense; Apple Macintosh... también. No sé qué más se puede agregar a esta lista. Puede ser Kurt Vonnegut, Spielberg, David Lynch... no más.
--¿Se puede hacer algo para balancear esta situación de dominación unilateral?
--Depende del sector cultural, en la canción no, es difícil. El cine italiano y el español casi han desaparecido. El francés no. El problema es que el dinero sirve efectivamente para producir un tipo de cine muy diferente.
--Para escribir La posibilidad de una isla se relacionó con el movimiento raeliano. ¿Cómo fue la experiencia de trabajar con una secta que dice haber clonado personas y tenido contactos conextraterrestres?
--El problema fue que nunca pude pasar desapercibido en las reuniones a las que asistí. Fui a cursos de la secta pero no funcionó porque soy famoso y me reconocieron. Pero de todos modos estuvo muy bien, sin problemas, nada grave. --En Plataforma, usted plantea una pregunta: ¿Cuándo se llega a ser adulto? ¿Tiene hoy una respuesta a esta pregunta?
--Sí, es bastante claro. Podemos decir que uno es un chico definitivamente, es verdad. Uno nunca llega a ser adulto.
--¿Nunca?
--Nunca.
--Hablemos de otros padres... Para usted, ¿Dios ha muerto o nunca existió?
--No, nunca existió.
--Entonces, esa idea nietzschiana, de la muerte de Dios, para usted...
--Ah, sí, eso es brillante. Pero Dios no es una idea, no quiere decir nada... --Dostoievsky retomó esta proposición y dijo que si Dios no existe, todo está permitido. ¿Está de acuerdo?
--Sí, pero no me gusta Dostoievsky. La moral no tiene nada que ver con Dios. --Y, ¿cuál cree que es la función de la religión en la sociedad?
--Depende mucho de la religión... La religión no tiene como objetivo la vida terrenal en general ni la de los jóvenes ni la de la comunidad en particular, siempre habla de un futuro pero lejano.
--Pero no siempre se trata de una cuestión religiosa, también se habla de un retorno al mundo de lo sagrado y espiritual...
--En general, las religiones no son muy convincentes. La gente trata de hacer descubrimientos eruditos y las religiones tratan, pero no pueden responder nada. --¿Y usted cree en algo?
--En muchas cosas. En la existencia del bien y del mal, yo pienso siempre en términos maniqueos y en ellos sí creo.
--Usted es ateo.
--Sí.
--¿Es peligroso ser ateo para los demás?
--Sí, es una consecuencia para la sociedad, pero no es un género de problemas que se puedan tratar socialmente. No se puede forzar a creer. Pascal resolvió a su manera el tema: la única solución es simular que uno cree. Y considero a Pascal una persona inteligente. Pero esa salida no funciona.
--Michel Onfray dijo que en los tres monoteísmos no hay lugar para la mujer, que son religiones sólo para los hombres.
--Sí, no es disparatado. Hay que reconocer que el catolicismo se representa con imágenes chocantes pero también muestra a la Virgen María, María Magdalena. Implica entonces ciertas figuras posibles de modificar que son parte de una estrategia. Debemos destacar que en la religión católica hay figuras de mujeres, mientras que en el judaísmo o en el Islam no hay un lugar para la mujer. Son estrategias.
--Para muchos el psicoanálisis en Francia o en la Argentina es considerado una religión. ¿Para usted es así?
--No. Hay quienes quieren que el psicoanálisis desaparezca porque la consecuencia es entonces recetar medicamentos, y está comprobado que los tratamientos medicinales de trastornos psíquicos no pudieron reemplazar el psicoanálisis. Es increíble que los franceses consuman tantos medicamentos contra los problemas mentales. No sé si el psicoanálisis es bueno o malo. El psicoanálisis surge en una época muy extraña, plasmada efectivamente por la represión sexual o de las normas puritanas, las enfermedades típicas, la histeria. Pero no es el caso ahora, la sexualidad no tiene nada de vergonzoso, al contrario. La enfermedad típica contemporánea es la depresión. Y la verdad es que el psicoanálisis nunca estuvo bien preparado para combatir la depresión. Los franceses ponen atención en un montón de cosas, y el psicoanálisis nunca fue reconocido del todo.
--Usted ha hecho un paralelismo entre el deseo sexual y el capitalismo, ¿en qué consiste?
--La sexualidad es un sistema de jerarquía social. Como escribí en Ampliación del campo de batalla creo que en un sistema económico perfectamente liberal, algunos acumulan considerables fortunas; otros se hunden en el paro y la miseria. En un sistema sexual perfectamente liberal, algunos tienen una vida erótica variada y excitante; otros se ven reducidos a la masturbación y a la soledad.
--¿Usted es un intelectual?
--No. No tengo una formación estructurada, ni técnica. Un intelectual es el que tiene una cultura estructurada, en psicología, sociología, filosofía y luego hacen exposiciones, disertaciones, cosas que yo nunca hice. Vienen de la universidad. La excelencia intelectual en Francia pasa por una formación particular. Muchos hacen el camino clásico por la Ecole normal. De allí salen los intelectuales franceses. Yo no formo parte de ese grupo.
--Pero usted suele hablar de temas complejos, de religión, de cultura... elabora ideas, ¿eso no lo convierte en un intelectual?
--Eso es una cuestión de los periodistas, una clasificación. Hablan del vocabulario que utilizo, de la estructura de las frases, cosas como esa, mientras que los lectores comunes se interesan por los personajes de mis novelas. Un intelectual se legitima por las ideas, pero es la formación del receptor la que lo construye verdaderamente.
--¿Reconoce a alguien como intelectual, a quien lea con placer y respete actualmente?
--Sí, el filósofo Alain Finkielkraut es alguien interesante. No puedo decir que lea muchos libros de intelectuales de hoy. Christopher Lasch también me parece muy interesante, un estadounidense que escribió La cultura del narcisismo. También leo sociología de tanto en tanto. Por ejemplo, para Plataforma, leí un libro de sociología. Lo que me gusta mucho son los trabajos sobre la vida cotidiana.
--¿Son necesarios los intelectuales?
--¿Quién es necesario...? Esa es la pregunta. Hay países que los necesitan, pero no es una necesidad absoluta. No. Hay gente que tiene una vida más interesante. No son necesarios exactamente. Diría que es más necesaria la ficción y por suerte siempre habrá ficción...
--Muchos sostienen que la ficción ha muerto...
--Es una locura. La ficción es inmanente a los individuos. No se puede vivir sin ficción.
--¿Para usted, palabras como utopía o revolución tienen un sentido especial?
--Utopía sí, es una palabra peligrosa. Y hay utopías espantosas. Y revolución tiene un sentido. Existe. Pero no es gran cosa.
--¿Y qué sentimientos, acuerdos y desacuerdos le ha despertado el ideario de Mayo del 68?
--Las personas que hicieron Mayo del 68 eran marxistas revolucionarios, trotskistas, no exactamente maoístas. Entonces, eso no era un pensamiento porque no tenía un trasfondo que lo convirtiera en algo permanente, durable en el tiempo. Eran algunos izquierdistas que terminaron haciendo un partido y esto derivó en una cosa poco interesante nada durable. No pasó nada, no tuvo un impacto durable. Está en el pasado.
--¿Extraña el pasado?
--No tanto. No soy nostálgico.
--Y este mundo, ¿es en el que usted deseaba vivir cuando era joven?
--Para nada.
--¿Le hubiera gustado vivir en otra época?
--Sí. Pienso que en Francia me hubiera gustado vivir en la Belle Epoque. Debe haber sido realmente agradable. Un país seguro de sí mismo sobre las ventajas del progreso. Luego hay un tiempo que se vuelve horrible. La Primera Guerra Mundial fue un tiempo de tragedia. Pienso que la Belle Epoque fue, efectivamente eso: Belle Epoque.
--¿Cuál es su goce preferido: sexo, cocina, drogas, vinos?
--El sexo es lo mejor, sí. Y no sólo es un placer, es algo conmovedor. La cocina también pero no hay comparación posible.
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